Nuestro punto de partida son los catálogos que Llinás recopiló para los óleos (en dos volúmenes) y para los grabados (en 1 volumen). Desgraciadamente, estos catálogos están incompletos. A veces – no siempre – contienen información sobre la venta de la obra respectiva, a veces los dibujos esquemáticos sustituyen a las reproducciones, a veces faltan datos técnicos, y a veces no aparecen obras de las que disponemos de reproducciones fotográficas.

En cuanto a los grabados, el catálogo termina en 1994. Las obras suelen ir representadas por dibujos, muchas veces faltan informaciones básicas como las dimensiones, a menudo no se indican los tirajes. Dicho esto, creemos que la colección de grabados de Estate Paris contiene un buen porcentaje de la obra completa.

El catálogo está organizado del siguiente modo: año / número correspondiente a una técnica / número de la obra ejecutada en esa técnica.

1 = pintura al óleo o acrílico;
2 = grabado en madera;
3 = grabado en metal;
4 = acuarela;
5 = tinta;
6 = tinta y acuarela;
7 = collage o pintura sobre collage;
8 = otras técnicas mixtas;
9 = dibujos.

Ejemplo: 1978/2/17 = n° 17 de los grabados en madera realizados en 1978.

Ni los collages ni las acuarelas y tintas han sido catalogados por el pintor. Lejos de ser obras menores – el collage, en particular, nos parece una práctica emblemática de la obra llinasiana -, constituyen una parte significativa del conjunto. Sabemos muy poco de la distribución de las acuarelas, que a menudo eran los regalos en los cumpleaños de los amigos, y en ocasiones pagaban al médico.

Por último, los dibujos brillan por su ausencia. El Estate posee algunos retratos, pero sobre todo, varios cuadernos con reconstrucciones de obras que veía en las exposiciones (las hacía frente a las obras) y esbozos que apenas dan indicaciones sobre los colores que deben utilizarse y los modos en que se aplicarían, amén de los signos o signos-formas (SF) que habría que inscribir.

Hemos creado una sección para obras que no figuran en la lista del artista. Se trata de vitrales y bocetos para vitrales; decorados de teatro (de los que no tenemos documentación visual); ilustraciones para libros o revistas (de las que tenemos una colección representativa); pinturas murales (de las que se conservan en el Estate algunas fotografías) y bocetos. Existen xilografías que se llaman «murales». Por último, se agregan una serie de matrices de grabado en madera.

Presentamos también obras cuyo paradero se desconoce hoy en día. Como nos basamos esencialmente en el archivo del pintor, esto se traduce a menudo en imágenes de mala calidad y una descripción insuficiente de la obra respectiva. A veces desconocemos el formato, otras la técnica o el soporte, y la localización se basa generalmente en informaciones de hace más de 30 años.

Nuestra convocatoria para nutrir este catálogo razonado abarca todas las técnicas y formatos. La obra de Llinás dista mucho de ser abundante, cada obra es tanto más preciosa y enriquecerá nuestro conocimiento de este artista mayor del arte cubano del siglo XX, y pionero del arte visual del Atlántico negro.